Los medidores de nivel por radar utilizan señales de microondas para la medición. Tienen una gran capacidad de penetración y una excelente resistencia a las interferencias, y son mucho más estables que los medidores de nivel ultrasónicos en entornos adversos.
1. Lluvia
No hay influencia significativa. Las gotas de lluvia son partículas pequeñas dispersas y causan muy poca reflexión o atenuación de las microondas. El radar puede penetrar la lluvia y medir el nivel real del líquido con normalidad.
2. Niebla, alta humedad, condensación
Prácticamente ninguna influencia. La niebla se compone de diminutas gotas de agua y tiene poco efecto sobre las señales de microondas. Siempre que la antena no esté cubierta por una gran cantidad de agua, el medidor funciona de forma fiable en entornos con niebla y humedad.
3. Polvo y ligero vapor
Su influencia es mínima o nula. El polvo que flota en el aire no bloquea las señales de microondas. Solo si se acumula una gran cantidad de polvo en la antena durante un período prolongado, la señal podría debilitarse ligeramente, lo cual se puede solucionar con una limpieza regular.
4. Espuma
Depende del grosor de la espuma:
Espuma fina y suelta: Las microondas pueden penetrarla sin que se observe ninguna interferencia.
Espuma espesa y densa: Puede reflejar las microondas, lo que provoca que el medidor lea la superficie de la espuma como si fuera el nivel del líquido, dando como resultado un valor medido más alto.
Solución: Habilitar la función de supresión de espuma/supresión de eco falso en el radar.
Los medidores de nivel por radar NO se ven afectados por la lluvia, la niebla, el polvo o la humedad.
Únicamente la presencia de espuma espesa y densa en la superficie del líquido puede causar interferencias, lo cual se puede solucionar ajustando los parámetros.
En general, el radar es uno de los métodos de medición más fiables para condiciones de trabajo adversas.
Fecha de publicación: 13 de marzo de 2026