Esto puede deberse a la vibración excesiva de la tubería donde está instalado el sensor de flujo ultrasónico, o a la presencia de dispositivos que alteran el flujo (por ejemplo, si el caudalímetro está instalado aguas abajo de válvulas de control, bombas u orificios). La solución consiste en reinstalar el sensor de flujo lejos de las fuentes de vibración o moverlo aguas arriba de los dispositivos que alteran el flujo. Esto garantiza un entorno de medición estable y reduce la interferencia de factores externos en las señales ultrasónicas, estabilizando así las lecturas.
Fecha de publicación: 18 de septiembre de 2025