Esta situación se denomina deriva del cero, algo muy normal en los instrumentos de campo. Generalmente se debe a la suciedad en los electrodos, a pequeños cambios de temperatura o a interferencias externas débiles.
La solución es sencilla y segura: cierre completamente la válvula, asegúrese de que la tubería esté llena de líquido y el flujo sea estático, y luego realice la calibración a cero del transmisor. Tras restablecer el punto cero, el medidor volverá a cero con precisión. Se recomienda realizar calibraciones a cero periódicas para mantener la precisión de las mediciones a largo plazo.
Fecha de publicación: 2 de junio de 2026