1. Petróleo y gas: Medición del flujo de petróleo, gas y agua en oleoductos, así como en tanques de almacenamiento y separadores.
2. Procesamiento químico: Monitoreo del flujo de productos químicos agresivos, ácidos o solventes donde los medidores tradicionales pueden fallar debido a la corrosión o la obstrucción.
3. Minería: Medición de flujos de lodos (agua mezclada con sólidos), donde hay un alto contenido de partículas que podrían dañar u obstruir otros medidores.
4. Tratamiento de agua y aguas residuales: Medición del caudal de agua tratada y sin tratar, así como de lodos, incluso en presencia de espuma o bolsas de gas.
5. Generación de energía: Monitoreo de los flujos de agua de refrigeración y de alimentación en las centrales eléctricas, así como la medición del nivel en calderas y tanques.
6. Alimentos y bebidas: Medición de caudal y nivel para líquidos espesos, lodos o medios espumantes como productos lácteos, jarabes o salsas.
7. Pulpa y papel: Medición de lodos, pulpa y otros líquidos en el proceso de fabricación de papel.
8. Productos farmacéuticos: Medición de flujo en procesos que involucran productos químicos y líquidos de alta pureza donde se debe evitar la contaminación.
Fecha de publicación: 3 de diciembre de 2025