Los transmisores de nivel por radar se ven mucho menos afectados por el vapor, el polvo o la espuma que los dispositivos de nivel ultrasónicos, ya que utilizan señales electromagnéticas (microondas) en lugar de ondas sonoras. Sin embargo, el grado de influencia depende de la frecuencia, el diseño de la antena y las condiciones del proceso.
1. Influencia del vapor
En la mayoría de las aplicaciones industriales, el vapor tiene poco o ningún efecto en la medición del nivel por radar.
Las ondas de radar viajan a la velocidad de la luz y son independientes de la densidad, la temperatura o la presión del gas.
El vapor de agua, el vapor de disolvente o los humos químicos no atenúan significativamente la señal de radar.
Se mantiene una medición estable incluso en procesos de alta temperatura o ebullición.
Esto hace que los transmisores de nivel por radar sean ideales para reactores químicos, columnas de destilación y tanques de almacenamiento en caliente, donde hay presencia de vapor.
2. Influencia del polvo
Los transmisores de nivel por radar funcionan de forma fiable en entornos polvorientos, especialmente en comparación con los sensores ultrasónicos.
Las partículas de polvo son generalmente mucho más pequeñas que la longitud de onda del radar y, por lo tanto, causan una pérdida mínima de señal.
La medición se mantiene estable en silos que contienen cemento, carbón, grano o cenizas volantes.
El radar de baja frecuencia (por ejemplo, 26 GHz) suele ser el preferido para grandes silos con mucho polvo.
En condiciones de polvo extremo, la selección adecuada de la antena y el filtrado de la señal mejoran aún más el rendimiento.
3. Influencia de la espuma
La espuma puede afectar a las mediciones de radar, pero el impacto depende del grosor, la densidad y la frecuencia del radar.
La espuma ligera o rota generalmente tiene poca influencia
La espuma densa o gruesa puede absorber o dispersar parcialmente la señal de radar.
El radar de alta frecuencia de 80 GHz ofrece:
Ángulo de haz más estrecho
Mayor resolución de señal
Mayor capacidad para detectar la superficie real del líquido debajo de la espuma.
Por lo tanto, se recomienda encarecidamente el uso de radar de 80 GHz para aplicaciones con formación de espuma o agitación, como tanques de fermentación y procesos de tratamiento de aguas residuales.
4. Comparación con transmisores de nivel ultrasónicos
Transmisor de nivel por radar de condición Transmisor de nivel ultrasónico
Vapor Influencia mínima Influencia fuerte
Polvo Influencia mínima Atenuación fuerte de la señal
Espuma buena (excelente con 80 GHz) Mala
Cambios de temperatura/presión Casi ninguna influencia Gran influencia
Resumen
Vapor: casi ningún efecto
Polvo: efecto mínimo, apto para silos y sólidos a granel.
Espuma: efecto limitado; el radar de 80 GHz ofrece el mejor rendimiento.
En general, los transmisores de nivel por radar proporcionan mediciones estables y precisas en condiciones de proceso difíciles y complejas, donde la tecnología ultrasónica suele fallar.
Fecha de publicación: 9 de febrero de 2026